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CEO de Green Leader: “Chile tiene todo para definir su Estrategia de Desarrollo País en el sector de la Minería”

Señala que este sector económico es uno de los que tiene mayor proyección a largo plazo, y que Chile tiene ventajas competitivas envidiables como el liderar la producción mundial de cobre (28%) y poseer las mayores reservas de este metal en todo el planeta (23%).

“Si a estas ventajas le sumas la creciente demanda de la humanidad que necesita urgentemente de este noble metal, además del Litio, para combatir el cambio climático al 2050, te das cuenta que -en el juego de la Oferta y la Demanda- la Minería es por lejos el sector productivo que mayor futuro le ofrece al país, por lo que pensar el desarrollo de los chilenos a partir de una estrategia basada en este sector requiere de una mirada largoplacista, que convoque a todos los incumbentes porque requerirá un reordenamiento de prioridades país, que hará necesario que todos entiendan de qué se trata, dónde estarán los acentos, y de qué manera cada persona se verá beneficiada directa o indirectamente como habitante de este país. De esta forma le estarás dando legitimidad a la estrategia”.

 Uno de los grandes desafíos aún pendientes que tiene Chile para un desarrollo pleno de la industria de la minería, es que la sociedad en su conjunto se identifique y se sienta parte del desarrollo de este sector productivo y, si bien, desde la temprana infancia se nos hace presente que nuestro país –tal como lo interpretaba Mercedes Sosa en la canción Con Todos- es cobre y mineral, lo cierto es que se trata de una industria que más bien se mira desde lejos por quienes no están vinculados a esta actividad, y lo que es peor aún, se observa con desconfianza.

Esta afirmación no es ajena en el ecosistema minero, y de forma muy clara lo dejó planteado hace unos días la presidenta del Congreso Expomin, Amparo Cornejo, en la ceremonia inaugural de esta Feria 2023, al señalar que el informe de la consultora Globescan, que se realiza sobre 27 países acerca del desempeño de los distintos sectores económicos y su responsabilidad para con la sociedad, sitúa a la minería en el penúltimo lugar, muy por debajo del petróleo y el gas, y sólo por encima del tabaco.

La conclusión inmediata, entonces, es que la sociedad desconfía de la actividad minera, algo que es de suyo complejo porque la licencia social para operar es la puerta de entrada, y de salida en algunos malogrados casos, para el éxito de los proyectos mineros. No son pocos quienes reconocen que en el pasado las cosas se hacían de manera muy distinta al cómo se están haciendo hoy, desde el punto de vista ambiental, regulatorio hasta el trabajo con las comunidades, y que ese “otrora hacer” sigue anclado en el (in)consciente colectivo que mira con recelo este sector, a pesar de los avances sustantivos –aunque insuficientes aún- que se han realizado en diferentes ámbitos, y de la urgencia creciente que tienen para el mundo los minerales (cobre y litio, principalmente) para combatir el cambio climático.

Desde esa lógica, la pregunta que surge es ¿cómo enfrentamos este desafío de mejorar las confianzas en la sociedad? Es cierto que se ha avanzado y se han ido alcanzando estándares de clase mundial, exigibles –por cierto- de manera creciente por los mercados internacionales e inversionistas, no obstante, el desafío esencial está en lograr esa identificación de las personas con la minería para que la sientan, la hagan suya y mejoren las confianzas.

Responder esta pregunta no es sencillo porque requiere hacer un zoom out y elevarnos un nivel más arriba en la mirada general para darnos cuenta que Chile necesita urgentemente una actualización –en clave empresarial- de su Visión, Misión y Propósito. La visión nos permitirá visualizarnos a futuro con objetivos a largo plazo. La Misión, en tanto, nos aterrizará al presente en el cómo lo haremos hoy para llegar a ese futuro anhelado; y el Propósito nos plantea –en coherencia con las definiciones anteriores- cuál será el sustento y el por qué que está detrás de lo que queremos hacer. Y es quizás ésta la discusión profunda que aún no se ha dado en nuestro país, y que de haberse hecho 15 años atrás, cuando las señales alertaban de un crecimiento y productividad país a la baja, bien pudieron habernos ahorrado muchos episodios de la historia reciente.

Estrategia de Desarrollo de Chile

Volviendo al punto, si uno hace un análisis rápido acerca de cuál es la Estrategia de Desarrollo de Chile, divagaremos por distintas posibilidades, quizás muchos pensarán que son los distintos recursos y productos que caracterizan nuestras exportaciones como el cobre, salmón, cerezas, y la carne de ave, principalmente; sin embargo, una estrategia de desarrollo plantea necesariamente el requisito de la innovación, y ¿qué es la innovación? En términos simples es una actualizada forma de hacer lo que se venía haciendo para crear un nuevo valor. Esto comprende –de nuevo en clave empresarial- el diseño de un plan a largo plazo y una serie de acciones que nos permitan diferenciarnos de nuestros competidores, mediante una ventaja competitiva única, que se traduzca en dividendos para sus accionistas, es decir, en mejor calidad de vida para los chilenos y chilenas.

Y desde esa ventaja competitiva diferenciadora, Chile tiene todo para definir su Estrategia de Desarrollo País en el sector de la Minería, particularmente, del Cobre y Litio, pues no sólo tiene el liderazgo en los mercados mundiales con el 28% de la producción del metal rojo, sino que además tiene las mayores reservas de este mineral en todo el planeta con 200 millones de toneladas, es decir, un 23%, seguido por Australia con 11%, Perú con 10% y Estados Unidos con 6%, según el Servicio Geológico de Estados Unidos – USGS.

En el caso del Litio, en tanto, también con importantes reservas a nivel mundial (en cuarto lugar con 11 millones de toneladas, después de Bolivia, Argentina y Estados Unidos, según USGS) debemos como país recuperar el ritmo perdido, no sólo por el significativo aporte que realizó el año pasado al Fisco con más de US$ 5 mil millones (el doble de Codelco), sino porque existe detrás una fuerte y creciente demanda que elevó su precio en un 65% durante el 2022, llegando en noviembre a su máximo histórico, cotizándose en US$ 80 mil la tonelada; y si bien durante este año ha experimentado una baja sustantiva en cerca de un 50%, se estima que se estabilizará su precio para los próximos meses.

A lo anterior se añade –quizás como un factor igualmente relevante- la creciente demanda que existe de estos minerales de cara a la descarbonización que la humanidad se trazó al 2050 para poder hacer frente a los efectos del cambio climático. De hecho, el Banco Mundial (2020) estimó que a mitad de siglo se requerirán 3 mil millones de toneladas de minerales y metales (cobre, litio y cobalto, principalmente) para la implementación de las energías limpias, a fin de lograr la meta de mantener la temperatura por debajo de los 2°C en el futuro.

Estos dos aspectos que se conjugan –de oferta y demanda- son la evidencia quizás más relevante a la hora de hacer esta discusión profunda. Sin duda, llegó el momento de avanzar hacia la definición de una Estrategia de Desarrollo para Chile, basada en una minería sostenible, de cobre y litio, que nos permita proyectarnos como país a largo plazo, que se traduzca en alianzas público-privadas, especialmente, donde se aproveche el know-how del sector privado, sobre todo en estos momentos en que la industria atraviesa por una serie de definiciones que se darán por el Royalty Minero y la Política Nacional del Litio, y que marcarán el derrotero para nuestro país.

Albergo la esperanza que la discusión tenga el sustrato suficiente y nuestro país pueda contar pronto con una Estrategia de Desarrollo, basada en una industria minera sostenible, construida entre todos los actores e incumbentes, que transmita de forma clara y concreta a todos los chilenos y chilenas, cómo es el Chile desarrollado que construiremos (visión), de qué manera se irá materializando (misión) y qué es lo que el país necesita de cada uno de nosotros para alcanzar ese objetivo, es decir, un convencimiento detrás (propósito). Sólo de esta manera -me atrevo a decir- lograremos avanzar hacia la conquista de las anheladas confianzas de la sociedad en la actividad minera y, como paso siguiente, alcanzar el desarrollo.

Tags :      Battery, Energy, Hydropower, Advantages, Benefits

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