Sostenibilidad ¿regulación o autorregulación?

18 Ene, 2022

El B2B tiene la ventaja de poder reaccionar a lo que el mandante necesita e incluso ser un facilitador de sus procesos de cambio y adaptación hacia un desarrollo sostenible.  

Exactamente 1 año atrás, en enero del 2021,  el CEO de BlackRock, Larry Fink, envió una carta a los CEO de las empresas que están dentro de su cartera accionaria, enfatizándoles que el enfoque de la inversión estaría en la transición global hacia una economía de cero emisiones netas.

El mensaje de Larry Fink no era un mensaje cualquiera, y es que a pesar las toneladas de informes, estudios y pronósticos realizados por diversos organismos internacionales, think tanks, científicos y universidades de todo el mundo, bastó que el director ejecutivo de la compañía fiduciaria más grande del orbe, con activos bajo gestión valorados en más de 10 billones de dólares al cuatro trimestre del 2021, se declarase a favor de las inversiones verdes para que bancos, financieras, corporaciones y otros negocios, en lugar de cortar sus programas de sostenibilidad en época de post pandemia, los hayan mantenido e incluso reforzado.

Los modelos de negocio de todas las compañías se verán profundamente afectados por la transición a una economía de cero emisiones netas. Las compañías que no se preparen rápidamente experimentarán efectos negativos en sus negocios y valuaciones, ya que sus stakeholders (grupos de interés) perderán confianza en la capacidad que tienen para adaptar sus modelos de negocio a los profundos cambios que se avecinan”, señala una parte de la carta.

En efecto, las palabras de Larry Fink no sólo hacen sentido si las analizamos en retrospectiva, sino que además adquirieron más peso tras el Informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático –IPCC- cuya alerta equivale a un código rojo para la humanidad, como lo definió el secretario General de la ONU, Antonio Guterres; y es que claro, a menos que haya reducciones inmediatas, rápidas y a gran escala en las emisiones de gases de efecto invernadero, limitar el calentamiento a cerca de 1,5°C o incluso 2°C, estarán fuera de alcance.

B2B: la ventaja de moverse rápido

Para el CEO de Green Leader Environmental Services Antofagasta, Javier Ramírez, si se profundiza sólo un poco las palabras de Larry Fink se da cuenta que el incentivo a las empresas es evidente porque aquellas compañías con mejores perfiles ambientales, sociales y de gobierno corporativo (criterios ESG) les ha ido mucho mejor, pues han tenido a su haber el activo de la ‘sostenibilidad’; sin embargo, aterrizando a la realidad local, la pregunta está en si las empresas en Chile transitarán hacia el desarrollo sostenible por exigencia de la norma (regulación) o evolucionarán por iniciativa propia (autorregulación).

Desde la vereda de los proveedores, Javier Ramírez, cree que existe mayor espacio a moverse rápido porque el B2B tiene esa ventaja de poder reaccionar a lo que el mandante necesita, e incluso ser un facilitador de sus procesos de cambio y adaptación hacia un desarrollo sostenible. “Creo que las pymes, especialmente, quienes nos dedicamos a la ingeniería aplicada al medio ambiente y a la economía circular, tenemos la gran ventaja de incorporar en nuestros gobiernos corporativos ajustes definidos por nosotros mismos, una autorregulación que –con un buen entendimiento del contexto y prospectiva- definirá qué tan acertadamente llevaremos adelante nuestros negocios, y cómo avanzaremos en la reducción de la huella medioambiental con estrategias sostenibles y circulares, para que efectivamente aporten valor. Nosotros hemos comenzado a recorrer el camino de la sostenibilidad por convicción y porque creemos que en este siglo es la forma de hacer negocios”.

Estamos en el tiempo preciso –prosigue el Director Ejecutivo de Green Leader Environmental Services- para que las compañías adapten esta nueva forma de hacer negocios. Mientras antes mejor, para que sea la autorregulación la que defina cómo queremos llevar nuestras actividades corporativas, antes que una norma nos obligue a mejorar nuestros estándares corporativos debido a nuestra omisión”.

Norma 461

En junio del 2015, la otrora Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), hoy la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), dictó la Norma de Carácter General N° 385 en que -por primera vez- solicita a las compañías supervisadas (sociedades anónimas abiertas) entregar información de desarrollo sostenible, referidos a lo contenido en su respectiva Memoria Anual.

Posteriormente, en noviembre del 2021, la CMF emitió la Norma de Carácter General N° 461 que deja sin efecto la NCG N° 385 e incorpora temáticas de sostenibilidad y gobierno corporativo en la Memoria Anual de las entidades supervisadas. El objetivo es que las entidades reporten las políticas, prácticas y metas adoptadas en materia medioambiental, social y de gobernanza (ESG). Esto dada la creciente relevancia que ha adquirido -a nivel local e internacional- la divulgación de información respecto a la gestión de riesgos ESG.

La normativa que inspiró esta regulación busca proveer de esa información a inversionistas y al público en general para que puedan evaluar y seleccionar aquellas alternativas de inversión en que estarían mejor resguardados sus intereses y distinguir aquellas compañías más preparadas para identificar, cuantificar y gestionar sus riesgos.

Para Javier Ramírez, si bien estas exigencias están dirigidas a las compañías supervisadas por la CMF, nada hace descartar -para que quienes están en el B2B- que el día de mañana también puedan ser objeto del cumplimiento de alguna regulación y, mientras antes preparados será mucho más sencillo cumplir las exigencias de la autoridad reguladora.

Antofagasta, 18 enero 2022